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Guía de ejercicios · Tendinitis de De Quervain

Ejercicios para la tendinitis de De Quervain que puedes hacer en casa

Un latigazo en el lado del pulgar cada vez que coges o escurres. Esta guía va por fases: primero bajar la irritación cambiando los gestos, después movilidad y, solo al final, volver a cargar. Saltarse el orden es la razón número uno de que vuelva.

Clara enseña a una madre con tendinitis de De Quervain a coger a su bebé con los antebrazos
CV

Escrito por Clara Valor, Terapeuta Ocupacional Especialista de la mano (URJC) · Colegiada COPTOCAM nº CAM0849

Cómo usar esta guía

  • Empieza por la fase 1 aunque te veas capaz de más. El orden aquí importa más que la intensidad.
  • Lo que más cambia el dolor no es un ejercicio: es cómo coges. Empieza por ahí.
  • Trabaja sin dolor agudo. Un tirón punzante en la muñeca significa parar, no insistir.
  • No pases de fase hasta que aguantes la anterior sin dolor al día siguiente.

Antes de empezar

  • No te hagas el test de Finkelstein por tu cuenta para comprobar si duele: forzar ese gesto irrita el tendón. Ese test lo hace tu médico.
  • Consulta antes si hay hinchazón importante, chasquido con bloqueo, hormigueo o el dolor te despierta por la noche.
  • Si estás en posparto, díselo a tu matrona o tu médico: es muy frecuente y conviene descartar otras causas.
  • Material: una férula de pulgar si te la han indicado, hielo o gel frío, y una toalla pequeña.

1. Bajar la irritación (empieza SIEMPRE aquí)

En esta fase no se estira ni se fortalece: se deja de irritar. Si haces solo esta sección durante dos semanas, ya habrás hecho la mitad del trabajo.

1

Cambiar el agarre del bebé

Para qué sirve

Quitar de golpe la carga que más veces al día se repite. Es el cambio con mayor efecto de toda la guía.

Dosis y frecuencia

En cada toma y cada vez que lo cojas. Todo el día, todos los días.

Paso a paso

  1. 1 Deja de levantarlo con las manos por debajo de las axilas y el pulgar separado hacia fuera.
  2. 2 Pasa los antebrazos por debajo de su cuerpo, uno bajo la cabeza y el cuello y otro bajo las nalgas.
  3. 3 Súbelo apoyándolo contra tu pecho, con los pulgares pegados al resto de la mano.
  4. 4 Para darle el pecho o el biberón, apóyalo en un cojín en vez de sostenerlo con la muñeca.

El consejo de Clara

Si de esta guía solo puedes quedarte con una cosa, quédate con esta. He visto bajar el dolor a la mitad en diez días solo con esto.

2

Los tres gestos que hay que cambiar

Para qué sirve

Retirar las otras cargas repetidas que mantienen inflamada la vaina del tendón.

Dosis y frecuencia

Hábito permanente mientras dure el dolor, y preventivo después.

Paso a paso

  1. 1 Escurrir: presiona el paño contra el fregadero con la palma en vez de retorcerlo con las manos.
  2. 2 Abrir botes: usa una alfombrilla antideslizante o un abridor, y gira con la palma, no con la pinza.
  3. 3 Llaves y pomos: usa un llavero de palanca y abre las puertas empujando con el antebrazo.
  4. 4 Móvil: sostenlo con la mano abierta o apóyalo, en vez de sujetarlo en pinza con el pulgar.

El consejo de Clara

Escribe estos cuatro en un papel y pégalo en la cocina la primera semana. Se olvidan con una facilidad asombrosa.

3

Frío después de los días de mucho agarre

Para qué sirve

Cortar el pico de dolor cuando no has podido evitar la sobrecarga.

Dosis y frecuencia

10 minutos, hasta 2-3 veces en un día malo.

Paso a paso

  1. 1 Envuelve un gel frío en un paño fino, nunca directo sobre la piel.
  2. 2 Aplícalo en el lado del pulgar de la muñeca, donde está el bulto doloroso.
  3. 3 Mantén 10 minutos y retira.
  4. 4 Deja pasar al menos 2 horas antes de repetir.

El consejo de Clara

En esta patología el calor suele sentar peor que el frío mientras hay inflamación. Si notas que el calor te alivia, úsalo, pero no fuerces.

2. Recuperar la movilidad del pulgar

Cuando el dolor de reposo ha bajado y puedes coger cosas ligeras sin latigazo, entramos aquí. Movilidad suave, nunca estiramiento agresivo.

4

Deslizamiento suave del pulgar

Para qué sirve

Que los dos tendones vuelvan a deslizarse por su vaina sin roce doloroso.

Dosis y frecuencia

10 repeticiones lentas, 2-3 veces al día.

Paso a paso

  1. 1 Apoya el antebrazo en la mesa con la mano de canto, como dando la mano.
  2. 2 Lleva el pulgar despacio hacia la palma, sin llegar al dolor.
  3. 3 Vuelve a abrirlo hasta la posición de partida, también despacio.
  4. 4 Si notas un tirón agudo en la muñeca, has ido demasiado lejos: reduce el recorrido.

El consejo de Clara

Movilidad no es estiramiento. Aquí no buscas notar tirón: buscas que el tendón recorra sin quejarse.

5

Muñeca arriba y abajo, pulgar relajado

Para qué sirve

Devolver el movimiento a la muñeca sin implicar los tendones irritados.

Dosis y frecuencia

10 repeticiones, 2 veces al día.

Paso a paso

  1. 1 Antebrazo apoyado, mano fuera del borde de la mesa, palma hacia abajo.
  2. 2 Sube la mano despacio y bájala, con el pulgar suelto y sin apretarlo.
  3. 3 Recorrido cómodo: no busques el tope.
  4. 4 Si aparece dolor en el lado del pulgar, reduce el recorrido a la mitad.

El consejo de Clara

Este suele tolerarse bien incluso en fase de dolor y evita que la muñeca se quede rígida por no usarla.

6

Oposición amplia

Para qué sirve

Recuperar la pinza funcional sin cargar la vaina inflamada.

Dosis y frecuencia

2 rondas de los 4 dedos, 2 veces al día.

Paso a paso

  1. 1 Con la mano abierta y relajada, junta la punta del pulgar con la del índice formando una O redonda.
  2. 2 Ábrela del todo y repite con el corazón, el anular y el meñique.
  3. 3 Sin apretar: solo tocar. Si aprietas, cargas el tendón.

El consejo de Clara

Si duele al llegar al meñique, quédate en los dedos que toleres y ve ampliando con los días.

3. Volver a cargar sin recaer

Esta es la fase que casi todo el mundo se salta, y por eso la De Quervain vuelve tanto. El tendón necesita cargar progresivamente para curarse del todo.

7

Isométrico de agarre suave

Para qué sirve

Meter carga controlada sin movimiento, que es la forma más segura de empezar.

Dosis y frecuencia

8 repeticiones, en días alternos.

Paso a paso

  1. 1 Coge una esponja blanda con toda la mano, con el pulgar pegado, no separado.
  2. 2 Aprieta al 30% de tu fuerza y mantén 10 segundos.
  3. 3 Suelta y descansa 20 segundos.
  4. 4 No debe doler durante ni al día siguiente.

El consejo de Clara

El 30% es mucho menos de lo que crees. Si te tiembla la mano, estás al 70%.

8

Carga progresiva del pulgar

Para qué sirve

Devolverle al tendón la capacidad de aguantar lo que tu vida le pide.

Dosis y frecuencia

3 series de 10, en días alternos.

Paso a paso

  1. 1 Con el antebrazo apoyado y el pulgar hacia arriba, levanta un peso muy ligero (una lata pequeña) llevando el pulgar hacia el techo.
  2. 2 Baja muy despacio, en 3 segundos: la bajada controlada es la parte que más cura.
  3. 3 Empieza sin peso si hace falta, solo con el peso de la mano.
  4. 4 Sube el peso solo cuando dos sesiones seguidas no den dolor al día siguiente.

El consejo de Clara

Aquí un dolor leve (2-3 sobre 10) durante el ejercicio es aceptable si se va al terminar y no aparece al día siguiente.

9

Vuelta a tu tarea real, cronometrada

Para qué sirve

Comprobar que lo ganado sirve donde te hace falta, sin volver al bucle.

Dosis y frecuencia

Empieza por 10 minutos y progresa semanalmente.

Paso a paso

  1. 1 Elige la tarea que te disparaba el dolor: coger al bebé, escurrir, trabajar con el ratón.
  2. 2 Hazla con el gesto corregido durante un tiempo corto y medido.
  3. 3 Para antes de que aparezca el dolor, no cuando ya está.
  4. 4 Sube el tiempo un 10-20% por semana si el día siguiente va bien.

El consejo de Clara

Parar antes de que duela es contraintuitivo y es exactamente lo que separa a quien se recupera de quien recae en dos meses.

¿Cuándo notaré resultados?

Con honestidad: la De Quervain responde bien al tratamiento conservador cuando se cambian los gestos que la mantienen. Si no se cambian, ni el reposo ni los ejercicios bastan.

  1. 1-2 semanas Con el agarre corregido y la férula, si está indicada, el dolor de reposo baja.
  2. 4-6 semanas Aguantas los gestos del día a día y puedes empezar la carga progresiva.

Consulta con tu médico si no mejoras en 4-6 semanas, si aparece hormigueo hacia los dedos o si notas un bloqueo con chasquido: hay que descartar otras causas y valorar si procede infiltración.

Estos ejercicios ayudan, pero tu mano es única

Soy Clara, terapeuta ocupacional especialista de la mano. Voy a tu casa, valoro tu caso y diseño un plan a tu medida —con férula si hace falta— para Tendinitis de De Quervain. A domicilio en toda la Comunidad de Madrid.

Resuelve tus dudas

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer estos ejercicios si tengo mucho dolor todavía?
Solo la fase 1, que no es ejercicio en sentido estricto: es cambiar cómo coges y usar frío. Las fases 2 y 3 se empiezan cuando el dolor de reposo ha bajado y puedes coger cosas ligeras sin latigazo. Empezar a estirar o cargar en plena fase irritativa es la forma más rápida de alargar el problema varias semanas.
¿Tengo que llevar férula? ¿Cuántas horas?
La férula que inmoviliza el pulgar y la muñeca es útil en la fase de dolor, pero no es obligatoria para todo el mundo ni conviene llevarla todo el día indefinidamente, porque debilita. Quién la necesita, cuántas horas y hasta cuándo se decide caso por caso, valorando tu mano y junto al criterio de tu médico. Es de las primeras cosas que miro cuando voy a un domicilio.
¿Por qué me dicen que haga reposo si no puedo parar de coger a mi bebé?
Porque el consejo genérico ignora tu vida real, y por eso no funciona. La alternativa útil no es el reposo absoluto sino el reposo relativo: seguir haciendo lo que tienes que hacer, pero con gestos que no carguen el tendón. Cambiar la forma de levantar al bebé, de escurrir y de abrir es lo que de verdad descarga esa vaina, y se puede hacer sin dejar de cuidar.
¿Es normal que me haya salido después del parto?
Sí, es muy frecuente, hasta el punto de que se la conoce como la tendinitis de las madres. Se juntan los cambios hormonales del posparto y la lactancia con un gesto nuevo repetido decenas de veces al día. Que sea frecuente no significa que tengas que aguantarte: responde bien si se aborda pronto y bien.
¿Y si ya me han infiltrado?
La infiltración suele bajar mucho el dolor y es una decisión de tu médico. El riesgo es aprovechar la ausencia de dolor para volver a los mismos gestos, porque entonces el dolor tiende a reaparecer. Lo ideal es usar esa ventana sin dolor justo para lo contrario: corregir los agarres y hacer la progresión de carga de la fase 3. Es cuando el trabajo cunde más.
¿Cuánto tardaré en estar bien?
No te voy a dar un plazo cerrado porque dependería de inventármelo. Lo que sí sé, por lo que veo en casa, es que el factor que más marca la diferencia no es la constancia con los ejercicios: es si se han podido cambiar los gestos que la mantienen. Los casos que se cronifican casi siempre son aquellos en los que nadie revisó el día a día.
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