«Va de mueble en mueble por la casa, pero dice que él no necesita nada.» Si esa frase te suena, esta guía es para ti: cuándo hace falta una ayuda para caminar, cómo decidir entre andador y bastón, cómo ajustarlos a su altura exacta (aquí falla casi todo el mundo) y qué financia la Comunidad de Madrid. Con un dato que lo cambia todo: unos 47.000 mayores acaban cada año en urgencias de EE. UU. por caídas usando andador o bastón — no porque sean peligrosos, sino porque casi nadie los ajusta ni enseña a usarlos.
En este artículo · 9 secciones
- ¿De verdad necesita ayuda? Señales
- El bastón: cuándo basta y qué tipo
- La altura correcta (y el error del 90°)
- En qué mano va y cómo caminar con él
- El andador: tipos y cuál encaja
- Cómo ajustar y usar el andador
- Los 7 errores que más vemos
- Tabla resumen: ¿andador o bastón?
- Cuánto cuestan y qué financia Madrid
Lo más importante, en 30 segundos
- Regla rápida: bastón si solo necesita un apoyo puntual en un lado (descarga ~25 % del peso); andador si hay debilidad en las dos piernas o el equilibrio falla (~50 %).
- Altura correcta (los dos): de pie con su calzado habitual y los brazos relajados, la empuñadura al pliegue de la muñeca; el codo queda un poco doblado (15-30°), nunca recto ni a 90°.
- El bastón va en la mano CONTRARIA a la pierna débil, y avanza a la vez que esa pierna.
- Una ayuda mal elegida o sin ajustar también provoca caídas: ajustarla no es un detalle, es la mitad de la seguridad.
¿De verdad ya necesita ayuda para caminar? Señales de que sí
- Tempranas: va «de mueble en mueble», se agarra a paredes y respaldos, acorta el paso o arrastra los pies, se levanta del sillón empujándose con los brazos, evita salir solo.
- De no esperar más: una caída o «casi caída» en los últimos meses, mareo al incorporarse, tropiezos frecuentes.
- De que el bastón se queda corto: se cae (o casi) aun con bastón, se apoya en él con las dos manos, o necesita agarrarse además a la pared → hora de pensar en andador y en valoración.
El contexto lo pone la Sociedad Española de Geriatría: 1 de cada 3 mayores de 65 se cae al menos una vez al año, y 1 de cada 10 caídas causa lesión grave. Empezar a usar la ayuda a tiempo es prevención, no rendición (más en la guía de prevención de caídas).
El bastón: cuándo es suficiente y qué tipo elegir
Para quién: dolor o debilidad leve de un solo lado (artrosis de rodilla o cadera, inseguridad ligera). Descarga en torno al 25 % del peso.
- Simple con contera de goma: válido para la mayoría.
- Empuñadura anatómica (las hay de mano izquierda y derecha): reparte mejor la presión si hay artrosis de manos.
- Cuadrípode (3-4 patas): más base y se sostiene solo; útil cuando se necesita apoyo firme en un lado (por ejemplo, tras un ictus). A cambio: más lento, más pesado, y todas las patas deben apoyar a la vez.
Aviso: el bastón «de paseo» de madera heredado, sin contera de goma en buen estado, no es un producto de apoyo seguro.
La altura correcta del bastón (y el error del ángulo de 90°)
El método, en 3 pasos:
- De pie, con su calzado habitual (no descalzo), brazos caídos y relajados.
- La empuñadura, a la altura del pliegue de la muñeca (coincide con el trocánter, el hueso que sobresale en el lateral de la cadera).
- Al agarrarlo, el codo queda ligeramente doblado (15-30°).
Y a desmontar la confusión de media internet: el famoso «codo a 90°» es la regla de los bastones de senderismo, no del bastón de marcha. En un bastón clínico, 90° significa un bastón demasiado alto: hombro subido, cuello y muñeca sobrecargados y menos descarga. Demasiado bajo tampoco: te inclina hacia delante y desplaza el centro de gravedad. La mayoría de bastones de aluminio se regulan por clavija en tramos de ~1 cm: ajustar siempre con su zapato de verdad.
¿En qué mano va el bastón? En la contraria (y así se camina con él)
Regla clara donde otros dudan: en la mano CONTRARIA a la pierna débil o dolorida. ¿Por qué? La marcha humana es cruzada (brazo y pierna opuestos avanzan a la vez): así el bastón entra en apoyo justo cuando carga la pierna mala y amplía la base hacia el lado sano. En el mismo lado, inclina el tronco y apenas descarga.
- Patrón de marcha: bastón y pierna débil avanzan y apoyan a la vez; después pasa la pierna fuerte. El bastón, pegado al cuerpo (10-15 cm por fuera del pie).
- Escaleras: «sube con la buena, baja con la mala». Al subir, primero la pierna fuerte; al bajar, primero bastón y pierna débil. Si hay barandilla: barandilla con una mano, bastón en la otra.
- ¿Y las muletas? Sirven para descargar peso tras una cirugía o fractura, con pauta médica de cuánto y cuánto tiempo (postoperatorio). Para un mayor inestable en el día a día no son «un bastón mejorado»: con equilibrio pobre, suele ser mejor un andador.
El andador: tipos y cuál encaja con cada casa (y cada calle)
| Tipo | Cómo funciona | Para quién |
|---|---|---|
| Fijo sin ruedas | Se levanta a cada paso | Máxima estabilidad en trayectos cortos de interior; cansa y rompe el ritmo |
| 2 ruedas delanteras | Se empuja deslizando; los tacos traseros frenan al cargar peso | El término medio más habitual en casa |
| Rollator (4 ruedas) | Frenos de maneta, asiento y cesta | Exterior y paseos largos de quien controla los frenos; no para equilibrio muy pobre o deterioro cognitivo |
Y el detalle madrileño que ahorra una devolución: en pisos antiguos, mide el paso libre de las puertas (la del baño sobre todo) y compáralo con la anchura total de la ficha del andador antes de comprar. Muchas puertas de baño no dejan pasar un rollator.
Cómo ajustar y usar el andador sin sustos
Altura: la misma regla que el bastón (empuñaduras al pliegue de la muñeca, codos un poco doblados). Si va encorvado sobre él, está bajo; si encoge los hombros, está alto.
La marcha con andador, en 3 tiempos
- Levantarse del sillón: NUNCA tirando del andador (vuelca hacia ti). Frenos echados si es rollator, empújate desde los reposabrazos y, ya de pie y estable, agarra el andador.
- Sentarse en el rollator: solo con los frenos bloqueados y contra una pared o superficie firme.
- Girar: con pasos cortos, sin pivotar sobre un pie.
- Escaleras: el andador no es para escaleras. Ahí, barandilla y ayuda, u otra solución.
Los 7 errores que más vemos en las casas
- Bastón demasiado alto «porque lo cogió del paragüero» → hombro subido y cero descarga. Regla de la muñeca.
- Bastón en la mano equivocada (la del lado que duele) → mano contraria, siempre.
- El andador heredado sin ajustar → puede valer, pero solo tras revisarlo y regularlo a SU altura.
- Conteras y tacos gastados → la goma es lo único que agarra el suelo; se cambian en ortopedia por pocos euros.
- Sentarse en el rollator sin frenar (o comprarlo para quien no puede aprender a frenarlo).
- Ir «persiguiendo» el andador o llevarlo demasiado lejos del cuerpo → se camina dentro de él.
- Esperar demasiado para usar ayuda → cuando ya ha habido caída, empezamos con miedo y de más.
Tabla resumen: ¿andador o bastón según la situación?
| Situación real | Orientación | Por qué |
|---|---|---|
| Dolor de rodilla o cadera de UN lado | Bastón simple (mano contraria) | Descarga puntual (~25 %) |
| Inseguridad leve al salir a la calle | Bastón; rollator si se fatiga y necesita sentarse | Apoyo + descansos |
| Apoyo firme en un lado tras un ictus | Bastón cuadrípode (valorado profesionalmente) | Base amplia que se sostiene sola |
| Debilidad en las dos piernas o equilibrio pobre | Andador (fijo o 2 ruedas en interior) | Soporta ~50 % del peso |
| Paseos largos de exterior con paradas | Rollator de 4 ruedas | Frenos, asiento y cesta |
| Párkinson con bloqueos, demencia, caídas repetidas | Valoración profesional individual | El catálogo no decide esto |
Esta tabla orienta, no sustituye la valoración individual ni el criterio médico. Con diagnóstico neurológico, deterioro cognitivo, dolor al usar el dispositivo o caídas incluso con ayuda: que lo valore un profesional en el domicilio.
¿Cuánto cuestan y qué ayudas hay? (Comunidad de Madrid)
Precios orientativos de ortopedia: bastón simple 15-40 €, cuadrípode 30-60 €, andador de 2 ruedas 40-90 €, rollator 60-150 €+.
Y lo que casi nadie cuenta, verificado en el BOCM: el catálogo ortoprotésico de la Comunidad de Madrid (Decreto 84/2021) financia con receta las muletas de codo y los bastones de tres o más patas (aportación del usuario: 12 €) y los andadores (aportación: 30 €), renovables cada 36 meses. La receta la hacen especialistas (Rehabilitación, Geriatría, Neurología, Traumatología…, no el médico de cabecera), caduca a los 12 meses y se usa en ortopedia autorizada. El bastón simple no está en el catálogo: se compra libremente. Otras vías: la Ley de Dependencia y los bancos de productos de apoyo de algunas entidades. Segunda mano, solo revisada y ajustada (guía de productos de apoyo).
La opinión de la terapeuta
De cada diez bastones que me encuentro en las casas, ocho están mal: altos, con la contera lisa o en la mano equivocada. Y el andador de la abuela pasa de generación en generación como si fuera un mueble.
La ayuda para caminar es como unas gafas: la graduación es personal. Bien elegida y bien ajustada no te hace más dependiente: te devuelve la calle.
Si al leer esto has pensado en alguien concreto, no lo dejes en «ya veremos»: entre el «no necesita nada» y la primera caída suele haber solo unos meses.


